Cinco elementos activos de la Guardia Nacional fueron detenidos en el estado de Chihuahua tras ser plenamente acusados de cometer delitos graves, entre ellos secuestro y extorsión. El arresto de los uniformados se concretó en las inmediaciones del Aeropuerto Internacional de Ciudad Juárez, una de las terminales aéreas con mayor flujo en el norte del país.
La captura de los agentes federales se logró gracias a un operativo especial de inteligencia. Este despliegue se derivó de varias denuncias ciudadanas que alertaban sobre las malas prácticas de estos elementos dentro del aeropuerto, afectando directamente a los viajeros que transitaban por la zona.
¿Cómo operaban los guardias nacionales en el aeropuerto?
De acuerdo con los reportes oficiales, el modus operandi de los oficiales consistía en interceptar a los usuarios de la terminal aérea bajo diferentes pretextos de revisión. Una vez retenidos, los uniformados procedían a exigirles fuertes sumas de dinero en efectivo.
Para presionar a las víctimas y obligarlas a pagar, los agentes utilizaban dos tipos de amenazas graves:
- Retención ilegal: Amenazaban con encarcelar o incomunicar a los pasajeros sin justificación legal alguna.
- Siembra de mercancía ilícita: Les advertían que, si no cooperaban económicamente, les colocarían sustancias u objetos prohibidos en sus equipajes para acusarlos de delitos federales.
Cero tolerancia: La postura oficial de la corporación
Tras confirmarse el arresto, el personal de la Guardia Nacional quedó a disposición de las autoridades federales y de la Fiscalía General de la República (FGR) para iniciar su proceso penal y deslindar responsabilidades.
Por su parte, los altos mandos de la Guardia Nacional emitieron un posicionamiento firme ante este caso de corrupción interna. Señalaron que la corporación colaborará al cien por ciento con las investigaciones y reiteraron que aplicarán una política de cero tolerancia contra cualquier elemento que abuse de sus funciones, manche el uniforme o incurra en actos delictivos.
Este caso enciende las alarmas sobre los controles de confianza dentro de la corporación de seguridad, en un punto fronterizo clave para el país.